Glorificar a Dios y ser una institución formativa de excelencia que desarrolla una Cultura de Gracia en la iglesia, capacitando ministros competentes que expongan fiel y contextualizadamente la Palabra.
Consolidarnos como un referente de educación teológica superior que fortalece la estructura teológica de la iglesia nacional e internacional con formación ministerial efectiva.
Buscamos la ortodoxia (creer bien), la ortopraxis (obrar bien) y la ortopatía (amar rectamente a Dios). El estudio profundo debe inflamar los afectos del corazón.
Competencia hermenéutica y exegética que hace de la Escritura la norma suprema de fe y conducta.
Una vida devocional que vitaliza la labor académica: la teología como medio para amar a Dios.
Una comunidad de aprendizaje colaborativa, sanadora y acogedora, marcada por la misericordia.
Un cuerpo docente que reúne competencia académica, experiencia ministerial y compromiso confesional.
Fundador del ITR. Licenciado en Teología (Seminario Teológico Reformado, Iglesia Presbiteriana Coreana, Chile). Autor de "Cristo en el Antiguo Testamento" y "Plantación de iglesia". Profesor de Hebreo Bíblico, Cosmovisión Cristiana, Hermenéutica, Predicación Expositiva, Teología Bíblica y Teología del Pacto. Plantador de iglesia y mentor pastoral.
Creyente desde 1977. Estudios Teológicos (Seminario Iglesia Cuadrangular, Colombia), Teología y Ciencias Religiosas (Seminario Anglicano, Colombia) y Licenciatura en Teología (MINTS, Miami). Plantador de iglesia.
Creyente desde 1985. Bachiller en Teología (Seminario Alianza, Chile y SETEGAL, Argentina) y Licenciado en Teología (ITR, Chile). Plantador de iglesia y misionólogo entre los Kakataibos, selva alta del Perú.
Licenciado en Teología (Seminario SETECA, Guatemala). Casado, dos hijos.
Manejo sólido de la Teología Reformada, la Historia de la Iglesia y los 66 libros del canon bíblico.
Interpreta las Escrituras con herramientas exegéticas, predica con claridad y pertinencia, y lidera y aconseja con sabiduría práctica.
Evidencia espiritualidad apasionada, integridad ética y un compromiso inquebrantable con la gloria de Dios.